top of page

Una Patria Distinta

Cuando vemos los movimientos sin sentido, de gente que se amotina para manifestar su afinidad política, y, sin embargo, muchos sin saber a qué fueron; da tristeza y dolor, pero nos mueve a pensar en lo siguiente: ¿Por qué se amotinan las gentes y los pueblos piensan cosas vanas? Eso pregunta el Salmista, pero al final la respuesta es: “Pero yo he puesto mi rey Sobre Sion, mi santo monte. Yo publicaré el decreto; Jehová me ha dicho: Mi hijo eres tú; Yo te engendré hoy. Pídeme, y te daré por herencia las naciones, y como posesión tuya los confines de la tierra”.


Hay uno que ya fue decretado Hijo de Dios, heredero de las naciones y dueño de los confines de la tierra. O sea que, es sólo un asunto de tiempo, para que se manifieste la verdadera justicia y se exprese la legalidad y legitimidad sobre esta tierra.


Los hombres van de aquí para allá, buscando errantes su propósito de vida, aquello para lo cual nacieron. Pero fuera del Hijo, nunca encontraremos la razón de vivir, ni aquello para lo cual somos y existimos. Sólo en Él, comienza a alumbrarnos la luz para conocer así la verdad. Sólo la verdad nos hace libres, del error, de la mentira, de la vanidad, de la altivez, del ir y venir sin dirección ni destino.


Pensar que así está mi pueblo, mi nación. Pensar que son pocos entre millones, los que buscan agradar al Dios que los creó, en lugar de agradarse a sí mismos. Pensar que son unos cuantos solamente, que entendieron que, buscando al Rey del Reino, se les añadirá todo lo necesario. ¡Si tan sólo despertara mi gente, si sus ojos se abrieran para ver lo que no veían, y para conocer lo que ignoraban!


El pueblo perece porque le falta conocimiento. La ignorancia trae consigo miseria, enfermedad, debilidad, incapacidad. Conoceréis la verdad y la verdad os hará libres. Si el Hijo del hombre os libertare, seréis verdaderamente libres. El conocer sólo puede venir de Aquél que fue decretado Hijo de Dios.


Hoy quiero soñar con una patria distinta, habitada por un pueblo con ojos abiertos y espíritu despierto. Quiero contemplar en mi nación, el efecto de la verdad en ellos. Despertaré como si el sueño hubiera durado sólo un instante y observaré el cambio y abrazaré la libertad del cautiverio, me deleitaré en contemplar la hermosura de mi Señor en la vida de mis compatriotas que fueron despertados en su interior para disfrutar el nuevo nacimiento, la nueva creación, el nuevo amanecer.

"Hoy quiero soñar con una patria distinta, habitada por un pueblo con ojos abiertos y espíritu despierto. "


14 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


bottom of page