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Prolongar la Belleza

Todas las cosas en la vida son como un bumerán, todo lo que uno lanza, le regresa. Si lanzamos bendiciones, vamos a recibir bendiciones en retorno. Si enviamos maldiciones, recibiremos maldiciones.


Hay una sola cosa que cuando la entregamos, no nos es regresada. Se trata de la vida. La vida es tiempo y el tiempo es vida. Cuando gastamos el tiempo, perdemos vida. Vemos cómo la vida se escurre como si fuera agua entre los dedos. Aunque quisiéramos retenerla, retrasarla o que se escapara más lentamente, no hay forma posible de lograrlo.


Cuando ya estamos llegando al atardecer de nuestros días, miramos hacia atrás y quisiéramos retroceder el tiempo para rehacer algunas cosas, o hacerlas de forma diferente, pero ya no es posible, todo quedó marcado, lo que se hizo, así quedó. Cada día que pasa, nuestro actuar y nuestro andar, deja huellas indelebles, imposibles de borrar o de volver a intentar.


Quizás cargamos cicatrices en el alma y arrugas en el corazón, pero ya de nada sirve lamentarse. No hay forma de volver atrás. Lo importante es aprender que el día de hoy debemos hacer todo de la mejor manera posible, con sabiduría, con entendimiento y sobre todo con amor. Hoy necesitamos mirar bien, para sembrar correctamente, para nunca arrepentirnos al recibir la cosecha.


Lo de atrás ya no tiene remedio, pero hoy podemos pararnos firmes en el camino, para considerar nuestra forma de vivir y nuestra manera de invertir, o gastar la vida. Decidamos hacer todo en bendición y rectitud, de aquí en adelante. De lo único que podemos disponer es del hoy, sabiendo que el mañana, también un día se convertirá en hoy. Comencemos a pensar antes de gastar los tiempos en cosas vanas.


Algo que, si podemos hacer, es sembrar doblemente, en los campos donde no sembramos antes. Podemos amar en duplicado, a aquellos a quienes nunca antes les dimos ni siquiera un gesto de amor. Podemos detenernos un rato para admirar aquello que antes pasamos inadvertido. Respiremos profundamente para inhalar el aire que Dios nos regala gratis, llenemos nuestros pulmones de la vida que se respira y sembremos semillas de amor y perdón dondequiera que pongamos la planta de nuestros pies.


Ya no miraré la vida escaparse, miraré los tiempos venideros como mi oportunidad de prolongar la belleza interior y disfrutar lo único eterno y perfecto, el amor de Dios.

"Ya no miraré la vida escaparse, miraré los tiempos venideros como mi oportunidad de prolongar la belleza interior y disfrutar lo único eterno y perfecto, el amor de Dios."

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