Padres e Hijos

La relación entre padres e hijos es uno de los vínculos más fuertes que existe, sobre todo si se fundamenta en el amor verdadero y genuino de Dios. No importa cuánto hayan crecido los hijos o qué tan independientes sean, ellos siempre serán hijos. Los padres, siempre sentirán el impulso de proteger o ayudar a sus hijos, sin importar su edad. Llega un momento en que ellos deciden su propio futuro, se casan y pasan a formar su propio hogar, pero siguen siendo nuestros hijos.


Un verdadero padre o madre, es capaz de sacarse el bocado de la boca para darlo a su hijo que tiene hambre. Cuando un hijo se enferma, o sufre alguna situación anómala; aunque sea ya un hijo maduro, que tenga su propia familia, los padres se inquietan y hasta se preocupan.


Aunque los padres se esfuercen por educar correctamente a sus hijos y darles un buen ejemplo, no todos responden como se esperaría. Algunas veces, los hijos han sufrido heridas de rechazo en su niñez, lo cual les provoca un estado de orfandad espiritual y emocional, que los hace reaccionar de una forma tal, que pareciera que pretenden castigar a los padres o llamar la atención de ellos.


El amor de los padres es tal, que tratarán de limpiar los desastres que los hijos hagan, pagarán por los desaciertos de ellos, todo para sacar a flote el nombre y la reputación del muchacho.


Tengo algunos padres muy cerca de mí, a quienes veo haciendo esfuerzos más allá de su capacidad, con tal de librar a sus hijos del descrédito o la derrota, o inclusive de la posibilidad de ir a parar a la cárcel. No sé si los hijos lo reconocen, no sé si están conscientes de lo que implica para un padre, la vergüenza, la deshonra, el sufrimiento y demás. Probablemente estos hijos no lo puedan ver. Quizás algún día, cuando ellos maduren un poco, y se conviertan también en padres, puedan llegar a experimentar lo que se siente.


Quiero bendecir a cada madre y padre que ha pasado por momentos muy difíciles a causa del comportamiento de sus hijos. Quiero decirles a esos padres, que, aunque sus hijos los hayan deshonrado, y por ende a estos hijos no les puede ir bien; para ellos como padres, hay un galardón en los cielos, a pesar de las críticas o de la acusación que han recibido de quiénes no entienden el duro proceso.

"El amor de los padres es tal, que tratarán de limpiar los desastres que los hijos hagan."

200 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo