La Ciencia y lo Espiritual

Actualizado: 20 sept 2021

Muchas veces no entendemos por qué tuvimos que pasar por tal o cual situación o circunstancia. Es difícil comprender para qué fue necesario aquel proceso que nos pareció duro. Es probable que muchas personas durante toda su vida, nunca lo alcancen a descifrar.


Estoy a pocos días del lanzamiento de mi libro número 32, no fue fácil completarlo, pero lo logré. “Lo Torcido Se Endereza” está escrito en términos científicos, para que profesionales de salud puedan identificarse con él. Ahora entiendo por qué tuve que estudiar tantos años de Química, Farmacia y Biología. Ahora comprendo por qué me preparé en Bioquímica y varios años más en Toxicología Clínica y Farmacología. Puedo decir que para este tiempo me preservó mi Dios.


A pesar de toda esa preparación académica especializada, estoy totalmente segura y convencida que nada habría dado fruto, si yo no hubiera nacido de nuevo. Mi transformación interior fue el detonante para que aún el aspecto del conocimiento intelectual y la ciencia aprendida, pudieran dar resultados aplicables a esta encrucijada, llamada vida, por la que estamos transitando.


Mi enfoque en esta etapa que estoy viviendo, la cual estoy disfrutando al máximo, es totalmente diferente al que pude haber tenido hace unos cuarenta años, cuando departía en un grupo de estudio científico. Estoy segura que en la medida que siga madurando en mi vida espiritual, mi forma de ver el mundo y los acontecimientos seguirá variando. No pretendo saberlo todo, ni creo haber alcanzado el conocimiento necesario para entender situaciones de enfermedad, de tormento o aflicción. Sin embargo, de algo estoy segura, y es que el Dios que estoy conociendo, desde hace unos 37 años atrás, es capaz de revelarse a mí, para darme sabiduría, a fin de que yo pueda ver con los ojos espirituales, más que con los terrenales.


Entre más se complica el mundo y más aumenta la ciencia, más segura estoy que el plan de Dios para nosotros Sus hijos, es sencillo, enfocado, invariable. Es increíble observar cómo se forma, crece, madura y nace un ser humano, muy difícil de explicarlo con palabras. Sin embargo, es más complicado aún, el hecho de que no hay palabras que puedan explicar la existencia del espíritu del ser humano en su interior, donde puede habitar, permanecer, el Espíritu Santo de Dios, Quien es Dios mismo. Lo espiritual no se explica, sencillamente se vive por fe. En Dios, o lo crees o no lo crees. No necesitas explicación, ni comprender de forma matemática, lo que sólo Dios puede producir. En Él, sólo te queda creer, aunque tu mente no lo pueda concebir. Medita en que quizás también a ti te preservó el Señor, para este tiempo especial. Te invito a cambiar de ámbito, del natural al espiritual.

La Dra. Emma de Sosa previo al lanzamiento de su libro número 32.

79 visualizaciones1 comentario

Entradas Recientes

Ver todo