Enviar la Palabra

Hace algún tiempo, me escribió a mi WhatsApp, un hombre empresario de Santiago de Chile. No entiendo bien cómo me encontró, quizás por YouTube o por otro medio, lo cierto es que él me dijo: Dios puso en mi corazón enviarle una ofrenda. Lo hizo por el medio más práctico y luego me comentó acerca de su familia y la necesidad espiritual de ellos, sobre todo de su hija, una jovencita con urgencia de liberación. Usualmente le envío palabras libertadoras, a través del WhatsApp, para que él las comparta con su hija, y ella ha recibido mucho por este medio. Han pasado varios años, y aun no tengo la bendición de conocer personalmente a este hombre, ni a su familia, pero de vez en cuando nos escribimos.


Anoche de manera inesperada, él me mandó un mensaje pidiéndome que le enviara una oración por teléfono, ya que su hija había sido llevada inconsciente a Urgencias en el hospital y no podían reanimarla. De inmediato, envié la palabra portadora de vida, reprendí el espíritu de muerte y llamé a la jovencita a la vida. Unos minutos más tarde, él me escribió para decirme: Mi hija está volviendo en sí.


Cómo quisiera poder viajar en las alas del tiempo y trasladarme de inmediato a Santiago de Chile, para hablar la palabra al oído de esta jovencita. Sin embargo, me doy cuenta que Jesús enviaba la Palabra y las personas sanaban o resucitaban. No somos menos que Jesús, sino que Él nos dejó un modelo para seguir, es más, Él dijo que cosas mayores haríamos en Su Nombre. La palabra que sale de nuestra boca, si es inspirada por Dios, no volverá vacía, sino que será prosperada, hará lo que Dios quiere, y ejecutará aquello para lo cual fue enviada.


La jovencita ya está en su casa, debido a que lo médicos no le encuentran ninguna anormalidad clínica o ninguna patología, han dicho que ella padece “Síndrome Conversivo”, ese es el nombre de síndrome que adjudican a las personas cuando no logran detectarles nada, ni en laboratorio ni por hallazgos clínicos. Pero sea como se llame o como lo quieran nombrar, creemos que tendrá que someterse a la palabra enviada. Sólo necesitamos enviarla con fe, creyendo que ejecutará su función.


Yo sé que veré a Cony, así le dicen a la joven, totalmente recuperada, libre de todo tormento y de toda tiniebla. Envío la palabra de vida y salud plena para Cony.

"No somos menos que Jesús, sino que Él nos dejó un modelo para seguir, es más, Él dijo que cosas mayores haríamos en Su Nombre."

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