top of page

La Revolución del Amor

Nuestro Señor Jesucristo ha sido el hombre más revolucionario de la historia. Él llegó a la tierra en un momento social y políticamente difícil. La tierra de Israel y los israelitas, estaban bajo el dominio del Imperio romano, sin embargo, ideológicamente estaban bajo el pensamiento griego. El sistema religioso era obcecado y corrupto. Cristo tuvo que enfrentar a los religiosos, legalistas de su época. Los fariseos y saduceos, pretendían seguir la ley, pero sin conocer el amor y la misericordia. Cumplían la ley en cuanto al ayuno, el diezmo, la oración de labios, para ser vistos; pero su corazón estaba lejos de Dios y no tenían revelación del Dios de la Palabra.


Cuando Jesús comenzó a hablar acerca del arrepentimiento y del nuevo nacimiento, casi nadie podía comprenderlo. En una ocasión, un joven rico se acercó a Jesús para preguntarle qué podía hacer él para ser perfecto. Jesús le empezó a mencionar algunos preceptos de la ley, los cuales el joven ya había cumplido. Conociendo Jesús el corazón de aquel joven, quien tenía amor por el dinero, lo cual le estorbaba para heredar el reino, le dijo al joven que vendiera todas sus posesiones y distribuyera el dinero entre los pobres, para que luego lo siguiera. Dice la Biblia que el joven no soportó tal cosa, sino que se alejó sin responder. Lo más interesante es que Jesús nunca intentó convencerlo, ni detenerlo. Sencillamente Jesús se entristeció y lo dejó ir. Hay algunos comentaristas que creen que el joven posteriormente se arrepintió, hizo lo recomendado por Jesús y le siguió en el Ministerio.


Jesús nunca impuso a nadie nada. Él exponía la verdad, pero cada quien decidía si lo recibía o no. Jesús, aunque revolucionó la historia y la ley, siempre lo hizo a través del amor. Nunca hizo nada por la fuerza. Él nunca le quitó nada a los ricos para repartirle a los pobres. Los que tenían dinero mal habido, como Mateo el cobrador de impuestos y como Zaqueo el publicano, al ser tocados por el inmenso amor de Jesús, decidieron cambiar su forma de vida, voluntariamente devolvieron dinero a quienes habían defraudado.


La revolución del amor es la más poderosa sobre la tierra. No se compara a la rebelión, ni a la revolución con armas y por la fuerza. La forma de Cristo de hacer justicia, jamás se comparará a la manera violenta y agresiva que usan los hombres que pretenden cumplir su propia justicia. Mi Cristo trajo una revolución en su tiempo, que permanece hasta hoy día, pero todo basado en el amor eterno del Padre, que nos cambia y nos transforma por dentro, lo demás cae por su propio peso.

"La revolución del amor es la más poderosa sobre la tierra. No se compara a la rebelión, ni a la revolución con armas y por la fuerza. La forma de Cristo de hacer justicia, jamás se comparará a la manera violenta y agresiva que usan los hombres que pretenden cumplir su propia justicia."

129 visualizaciones0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo

Comments


bottom of page