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El Lugar de Nuestra Asignación

Cada persona nace con ciertas tendencias genéticas y habilidades heredadas, las cuales, con el paso del tiempo y la exposición a los estímulos correctos, se van desarrollando convirtiéndose en destrezas. A veces no nos damos cuenta de todo lo que portamos, sino hasta que nos llega el momento de ponerlo por obra.


Cuando nosotros contratamos a alguien para realizar un trabajo, quizás no tomamos en cuenta esas habilidades necesarias para ello. Lamentablemente, nos damos cuenta de ello, hasta el momento en que la persona no parece apta para la labor encomendada.


Es más fácil muchas veces, desechar a la persona, que tratar de encontrarle sus áreas de fortaleza, para reubicarla en el lugar adecuado, de acuerdo a sus habilidades. Necesitamos entender que no todos son buenos en todo, siempre habrá algo en lo cual sean mejores, mientras en otras áreas no lo sean tanto.


Tuve la oportunidad de conocer de cerca un caso de una persona a quien le habían asignado un trabajo de vigilancia nocturna. Eso significaba cambiar su horario de vida, es decir, dormir de día en su casa, para velar de noche en su trabajo. Lo cierto es que este varón nunca se adaptó a ello. Casi a diario, sus supervisores lo encontraban durmiendo en su horario de trabajo. Ocurrían situaciones anómalas, pero él ni se percataba.


Sus supervisores no deseaban perjudicarlo, despidiéndolo de sus labores. De manera que a su jefe inmediato se le ocurrió hacer un cambio interno, de tal forma que este varón pasaría a ser encargado de bodega. Se jugaban un albur, pero valía la pena intentarlo.


No habían pasado ni dos semanas, cuando ya se notaba el gran cambio, positivo, por cierto, en la nueva asignación dada a este muchacho. Comenzó por limpiar cada rincón de la bodega. Desechó lo inservible, colocó en orden lo que estaba en buen estado, y hasta acondicionó en el interior de la misma, un área para comer o compartir.


Ciertamente hemos aprendido mucho de este caso, sobre todo nos ayuda a ver a los demás, de la manera que nuestro Dios y Padre nos mira. Que misericordia la de nuestro Dios, que viéndonos incapaces en tantas áreas, no nos desechó, sino que tuvo paciencia con nosotros y nos sigue dirigiendo para ubicarnos en el lugar de nuestra asignación.

" Que misericordia la de nuestro Dios, que viéndonos incapaces en tantas áreas, no nos desechó, sino que tuvo paciencia con nosotros y nos sigue dirigiendo para ubicarnos en el lugar de nuestra asignación."


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